divendres, de febrer 22

PADRE MANEL

El Periódico, 21/02/08

MANEL POUSA: "LA PRISIÓN ES LA EXPRESIÓN MÁXIMA DE NUESTRO FRACASO"

LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO en Granada, el 19 de mayo de 1945
TRAYECTORIA 35 años de trabajo en los barrios de Verdun y Roquetes

Manel Pousa, más conocido como padre Manel, es un sacerdote diocesano que lleva más de tres décadas ayudando a familias y jóvenes necesitados de los barrios de Verdun y Roquetes, en Nou Barris. Su labor educativa, impulsada desde la Fundació Pare Manel, y su trabajo de apoyo a los presos le han valido el Premi Solidaritat 2007, que otorga el Institut de Drets Humans de Catalunya.

--Tras tantos años de trabajo a pie de calle, ¿qué supone para usted que se reconozca su labor social?--Recibir este premio es para mí un motivo para hacer autocrítica. Significa que creemos en los derechos humanos y que, por lo tanto, tenemos que seguir mojándonos con la sociedad. Aun así, la verdadera satisfacción es ver que la gente te quiere y te apoya.

--¿Por qué decidió ser sacerdote?--En la década de los 60 estaba involucrado en un movimiento de Iglesia. Éramos un grupo de gente joven y con mucha marcha. Yo era muy idealista, un hippy, y mi mayor referente era un hombre que era sacerdote. Y quise ser como él.

--Su día a día debe de ser duro y tienen que ser muchas las historias que se lleva a casa...--Nunca te acostumbras a ver tanto dolor y sufrimiento, pero aprendes a llegar a casa y pensar que haces todo lo que puedes. En la cárcel tengo amigos y hago lo que un amigo haría por ti. A veces te toman el pelo, pero son gajes del oficio.

--¿Cuál es la brecha institucional que hace que exista la realidad con la que usted convive diariamente?--Creo que hay una buena intención política para plantear los problemas sociales, pero falla la ley. La justicia está muy lejos de la realidad. Y la prisión es la expresión máxima de nuestro fracaso. Los problemas no se arreglan encerrando a la gente, sino buscando alternativas rehabilitadoras y que eduquen de verdad.

--¿En qué se basa su educación?--La tarea del educador es acompañar a la gente. Un educador no es un ser superior, es una persona que se vincula a otra. Y a través de las experiencias comunes avanzan los dos. El educador también aprende, y si no lo hace es que no educa, sino que solo controla. Esto se da mucho hoy en día.

--¿Qué opina del apoyo de la Conferencia Episcopal al PP?--Me parece lamentable. Tienen una mentalidad conservadora. Las cosas no se pueden solucionar desde una moral prefabricada como pretende el catolicismo. A mí me interesa la persona. Cierto es que hay unos principios éticos, pero hay razones que, por ejemplo, llevan a determinadas mujeres a abortar. Yo he pagado abortos. Y la Conferencia Episcopal Española no se da cuenta de que el Evangelio no condena, sino que ofrece medidas liberadoras.

--Benedicto XVII dice que el infierno existe y está lleno...--Yo no lo sé, si él ha ido y lo dice tan seguro... Como creyente pongo en cuestión la existencia de un infierno o un purgatorio. No se puede condenar toda la eternidad a una persona. Dividir entre buenos y malos es una actitud infantil.

2 comentaris:

Milana ha dit...

Una entrevista magnífica!
Tant debó els que s'encarreguen de guiar a l'Església tinguessin l'experiència, la sabiesa i la profunditat que reflexen les paraules del Padre Manel!

Si no et sap greu, referencio aquesta entrada tant interessant en el meu blog.

Molts petons Saraaa!! ^^

Tondo Rotondo ha dit...

Aquest text m'ha fet pensar molt en una cosa que vaig aprendre a Cuba, parlant de fracàs escolar ells reconeixien el mateix com a un fracàs del propi sistema. I ells el sistema educatiu el tene força més ben trabat que el nostre -empalaga de màrqueting-. Aquí però ningú ho reconeix que el sistema pugui fracassar, tu...

SALUT